Olvídate de mi; no me nombres, ni me mires; no me dirijas miradas de perro degollado; no te rías de mis chistes, ni me preguntes como estoy; y mucho menos intentes abrazarme. No me cuentes como te ha ido el día, no me interesa; cállate tus comentarios sobre lo bien que me queda mi vestido rosa y no hagas poemas de amor hablando de mi. Eres estúpido y no te soporto. Si querías que desapareciera de tu vida, ¿a que viene todo esto?

No hay comentarios:
Publicar un comentario